Cómo prevenir la deshidratación en los bebés

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La deshidratación, que se presenta cuando hay una pérdida excesiva de líquido o una mala reposición de los mismos, puede poner en peligro la salud del bebé. Para evitarlo hoy te contamos cómo prevenir la deshidratación en los bebés.

Causas de deshidratación en bebés

Para conocer cómo podemos prevenir la deshidratación en los bebés, debemos saber porque se presenta y qué situaciones aumentan el riesgo de que ocurra.

Lo primero que debemos mencionar es que los bebés tienen una mayor predisposición a deshidratarse, por:

 

  • Su composición corporal, con alto porcentaje de agua. 
  • Un menor volumen corporal, por lo que tienden a perder líquidos con mayor facilidad.
  • Sus mecanismos de compensación son inmaduros.
  • Sistema inmune inmaduro, que los hace propensos a enfermarse con mayor facilidad.
  • Falta de autonomía, que les impide hidratarse por ellos mismos o solicitar la hidratación. 

Entendiendo estas premisas, las causas de deshidratación vienen dadas por:

  • Una baja ingesta de alimentos y líquidos. Se considera la principal causa de deshidratación en recién nacidos y está relacionada con una baja producción de leche por la madre o una mala técnica de lactancia. 
  • Enfermedades que cursan con fiebre, vómitos o diarrea, en las cuales existe una pérdida excesiva de líquidos y una difícil reposición de los mismos. 
  • Actividades físicas prolongadas 
  • Días calurosos y exceso de abrigo.

Una vez conocidas las causas más comunes de la deshidratación en los bebés, la prevención va encaminada a evitarlas o controlar la situación durante estos procesos, para disminuir el riesgo de que ocurra.

Consejos para prevenir la deshidratación en tu bebé

Existen distintas medidas que puedes usar para prevenir que tu bebé se deshidrate, o al menos prevenir que se agrave la deshidratación; estas son algunas de ellas:

Revisa la ingesta

La primera medida sería llevar una adecuada ingesta de líquidos. Habla con el pediatra sobre la técnica correcta de lactancia y verifica si estás produciendo la cantidad necesaria de leche. En niños más grandes asegúrate de aportar líquidos frecuentemente.

Debemos ser conscientes que los bebés no son conscientes de sus necesidades y que tampoco son capaces de transmitirla, por lo que en algunos casos puede dificultar la buena hidratación.

Cuidado con la diarrea, fiebre y vómitos

En caso de enfermedades que cursan con diarrea, vómitos y fiebre, será necesario utilizar sales de rehidratación oral, cuando el bebé tenga pérdidas excesivas de líquidos.

¿Se le puede dar suero al bebé recién nacido? la respuesta es no, estos sueros no deben ser utilizados en recién nacidos o bebés menores de un mes, ya que su cuerpo aún no está preparado para recibir alimentos distintos a la leche.

En estos casos debes comunicarte con el médico lo antes posible.

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Cuando el bebé está vomitando, ofrécele pequeñas cantidades de suero cada 5 minutos, para que su estómago vaya adaptándose y evitar que se repita el vómito.

Una vez que logré retener el líquido sin vomitarlo, puedes espaciar las tomas y aumentar la cantidad de las mismas.

Hidrata durante los días calurosos

En los días calurosos y si el niño suda mucho, debes ofrecerle con mayor frecuencia líquidos. En los menores de 6 meses debes hidratar con leche materna o de fórmula con más frecuencia de la habitual.

Durante estos días cubrelos con ropa ligera, para disminuir la sudoración y la pérdida de líquidos.

Cuidado con el sol

Los bebés tienen una mayor probabilidad de sufrir golpes de calor, por tanto debes evitar la exposición prolongada al sol, especialmente durante las horas centrales del día, además, asegura un correcto aporte de líquidos. 

Ofrece líquidos mientra juega

Mientras los niños están realizando actividades deportivas, físicas o simplemente están jugando al aire libre, es importante que beban una cantidad de líquido suficiente antes, durante y posterior a la actividad, para evitar la deshidratación.

Controla la fiebre

Durante los procesos febriles, los bebés pierden una mayor cantidad de líquido por el aumento de la temperatura, por lo que es importante controlar la fiebre en el bebé y mantener una buena hidratación durante el proceso.

Ten cuidado al preparar la leche de fórmula

Si tu bebé toma leche de fórmula, sigue estrictamente las instrucciones de preparación, ya que sí agregas más líquido del necesario, puede no tener la efectividad necesaria.

 Si agregas menos líquido del necesario o más polvo del que indica el producto, pondrás en riesgo al bebé y aumentarán las posibilidades de sufrir deshidratación.

Aplica cremas hidratantes

La función de barrera de la piel en los bebés es inmadura, el uso de cremas hidratantes para la piel del bebé, evitará una mayor pérdida de líquido a través de la sudoración. También son útiles para prevenir los labios resecos en los bebés. 

Boca seca ausencia de lágrimas ausencia de orina ojos hundidos en bebés son síntomas que nos indican que el bebé se encuentra deshidratada en ese caso te invitamos a visitar nuestro post donde te enseñamos los pasos para hidratar a un bebé deshidratado.